¿QUÉ MATERIALES PUEDEN PROMOVER LA SALUD EN LA ARQUITECTURA DE INTERIORES?

Según estadísticas recientes las personas pasan el mayor tiempo de su vida dentro de un edificio, ya que cuando no están en casa se encuentran trabajando, aprendiendo o participando en actividades recreativas pero siempre dentro de un entorno cerrado y construido. 

Por lo que las y los arquitectos se enfrentan a un gran desafío: crear interiores cómodos, productivos y saludables, considerando factores como la calidad de aire interior y la iluminación interior. Por supuesto, implica elegir los materiales con sensibilidad y en consecuencia, ya sea evitando ciertos componentes nocivos para la salud o integrando productos no tóxicos que alivian y promueven el bienestar.

La amenaza invisible de los contaminantes interiores

Aunque sea difícil de creer, la contaminación del aire es mucho mayor en interiores que en exteriores. Los contaminantes de interior pueden ser de diferentes tamaños; microorganismos que tienden a crecer en ambientes cálidos y húmedos o bien, contaminantes de tipo molecular los cuales pueden provenir de insectos, roedores, mascotas, etcétera. Asimismo, existen algunos que incluyen CO2 y compuestos orgánicos volátiles que se originan en los materiales de construcción, muebles para el hogar o artículos de limpieza.

Todos estos contaminantes pueden ser perjudiciales para la salud física y mental. Por ejemplo, cantidades significativas de moho pueden causar síntomas de alergia graves, el  formaldehído puede afectar los niveles de concentración y causar dolores de cabeza, náuseas, mareos, pérdida de memoria e incluso depresión. En general, la mala calidad de aire interior es la causa del 50% de todas las enfermedades respiratorias.

Estrategias de diseño para espacios interiores saludables

Las y los arquitectos pueden implementar ciertas estrategias de diseño para eliminar o minimizar los contaminantes interiores pero una de las formas más efectivas de mitigar la propagación de contaminantes en interiores es elegir materiales de construcción modernos, no tóxicos y sostenibles creados específicamente para una construcción y un uso seguro en el hogar.

Construcción

La madera ha demostrado ser beneficiosa para el bienestar físico y mental.  Los estudios sugieren que la presencia visual de elementos de madera puede reducir el estrés de manera más efectiva que las plantas, mientras que las habitaciones con alrededor del 45% de superficies de madera aumentan la percepción de comodidad, reducen la presión arterial y mejoran el rendimiento cognitivo. Sin embargo, siempre se debe obtener el material de forma sostenible.

Asimismo, el bambú es conocido como un material feliz; verlo puede calmar una mente estresada, disminuir la ansiedad y mejorar la concentración.

Superficies de suelo

Los pisos de superficie sólida tienden a ser una mejor opción, pues las alfombras atrapan los contaminantes y nunca están perfectamente limpias. Aunque, si es la opción que quieres, es posible usar alfombras de lana.

Sin embargo, se recomienda usar tarimas de madera con acabado bajo en VOC o baldosas con sellador bajo en VOC, como cerámica, gres porcelánico y vidrio.

Acabados de pared

El Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) recomienda evitar los paneles de yeso sintético debido a que se produce residuos de carbón y puede estar contaminado de mercurio, azufre y COV.

La pintura es otro punto importante,  existen muchas opciones que emiten toxinas duraderas que pueden ser peligrosas. Afortunadamente, la tecnología de las pinturas ha evolucionado y, junto con las nuevas normativas medioambientales, ha llevado al desarrollo de productos más saludables y sostenibles. Las pinturas naturales a base de agua casi siempre serán una opción más segura.

Aislamiento

Es una parte importante para crear un hogar saludable, pues regula la temperatura al restringir el flujo de aire. Por lo tanto, es ideal usar materiales de aislamiento ecológico que estén certificados con VOC. Algunos materiales que cumplen con estos criterios incluyen lana de oveja, algodón, celulosa, etcétera

Podemos concluir con que la arquitectura debe ser buena, segura y sensible. Pero para eso, es necesario que las y los arquitectos continúen desarrollando estrategias de diseño dirigidas al bienestar humano y ambiental.

Fuente: https://www.archdaily.mx

Lucia Mayén